Medialab Prado

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30.10.2009

Estética y política del procomún

Proyecto presentado y coordinado por Jordi Claramonte, María Carreño, David Arroyo, Cristina San Juan Guaitia, Mercedes Simón y Vanesa Sánchez en el marco del Laboratorio del procomún

A principios del siglo XIX la estética dejó de ser un estudio de la sensibilidad para convertirse, a manos de Hegel y otros destacados villanos, en una teoría del arte. Esto suponía, entre otras cosas, que todo el potencial generativo y relacional que excediera la vida meramete reproductiva quedaba ahora acotado dentro de los reductos de lo que la alta cultura estaba en condiciones de reconocer como arte, todo lo demás sería folklore en el mejor de los casos o simplemente no existiría. Obviamente, este paso por el que se limitaba tan tremendamente el potencial de la estética como proyecto antropológico y político, no pudo darse sin el “cercamiento” de los comunes de la estética, lenguajes de patrones generativos por medio de los cuales era posible compartir claves de producción y recepción estética, de autoorganización de los modos de relación posibles.

Este cercamiento al igual que el que describió Marx en relación a los campos de labor, transformó los campos del común estético-sensible en apacibles pastos en los que pudieron pacer los artistas, críticos y comisarios de la modernidad. En esa misma dirección y también siguiendo el proceso descrito por Marx los pastos se convertirían más tarde en cotos de caza donde los muy ricos irían a buscar piezas que colgar en su salón sobre la chimenea, como de hecho sigue sucediendo en las contemporáneas ferias y bienales de arte.

En nuestra investigación importa especialmente indagar qué es lo que se ha perdido en este proceso de cercamiento. Nuestra hipótesis apunta a poner de manifiesto los elementos repertoriales y disposicionales, que constituirían un “laboratorium” del procomún, un laboratorio de los comportamientos estéticos que pueden ser comprendidos en toda su potencialidad modal como propuestas de organización de la percepción y la vida.


Para empezar a dar cuenta de tan arduo panorama, contamos con un grupo de trabajo ya en marcha y que se plantea seis sesiones de discusión pública:

 

28 enero

Elementos básicos para pensar una teoría del procomún estético, rescatar la estética como teoría de la sensibilidad y hacerle boquetes a las vallas de los cotos de caza del arte.

Modos de relación, repertorios y disposiciones. La Glosa como dispositivo de recepción generativa. Por Jordi Claramonte Arrufat. [+info]

 

25 febrero

Arquitectura: Indagación sobre los lenguajes de patrones como procomún y recuperación de competencias. Por Mercedes Simón [+info]

 

25 marzo

Ars Somática: Modulaciones del animal que todos llevamos dentro. Por Cristina Sanjuán [+info]

 

29 abril

Música: Jazz, ni estructuras ni improvisaciones. Por David Arroyo [+info]

 

27 mayo

Danza: De las danzas sagradas a bollywood. Ni origenes inmaculados ni simulacros infumables. Por Vanesa Sánchez [+info]

 

24 junio

Casi una conclusión: Policontexturalidad y procomún en código abierto: de los sistemas míticos y el santoral a los cowboys y los superhéroes... [+info]


Este es un esquema sujeto a modificación y ampliación. La idea es que la gente interesada en participar aporte o bien nuevos elementos a estee programa básico o que se organice en torno a los ya existentes para hacer esto mucho más divertido y fértil.

El grupo ya constituido se compromete a proporcionar, quince días antes de cada una de las intervenciones, a todos los interesados en el grupo de investigación el texto completo de la ponencia para poder evaluarla y discutirla con antelación.

 

Para participar en estas discusiones del grupo y estar al tanto de las reuniones, suscríbete a esta lista de correo.

comments:
Jesús Rocha wrote:

Procomún II
Después de las dos anteriores divagaciones del procomún, vuelvo a pensar en ello, teniendo en cuenta lo que dije, añado y replanteo la siguiente pregunta: ¿El arte y la creatividad es la herramienta consolidadora del Procomún? ¿Es un arma revolucionaria capaz de generar, a partir de acciones individuales, el incremento del Repertorio común, que como cuando una buena simiente cae en terreno fértil (Paisaje y Disposición), permite germinar, ampliando este repertorio?
En todo ser vivo, y el los humanos en particular, para llegar a adultos, consciente o instintivamente, tiene que tener una estrategia, que permita, a ese ser débil, más astuto, ganar al fuerte y sobrevivir. Sin esos conocimientos o disposiciones, nuestra sociedad humana no hubiera evolucionado, ni estaremos aquí. Además, existe una dicotomía natural entre lo individual y lo colectivo o procomún: relaciones interdependientes, de atracción y repulsa, de odio y amor, de intereses contrapuestos y absorbentes. Invadiéndose competencias. El arte o la creatividad tiene y se basa en entornos procomunes, pero lo individual tiene un peso considerable (hoy en día más, el capitalismo sublima la creatividad individual) Pero la sociedad también tiene una resistencia a esta invasión del individualismo. El rigor y el talento no siempre justifican el éxito, una obra de arte tiene que ser aceptada por criterios del imaginario colectivo, y valorada por condiciones económicas. Otros actores valoran con parámetros sociales al arte. Se valora los talentos individuales. Su existencia se permite para ofrecer otro modo de ver la vida.
Pero hay otro arte, no catalogado, generado sin autor, y al que, generalmente después, se atribuyen autorías individuales. Los proyectos creativos suelen ser atribuidos a individuos, cuando la realidad es otra, ya que sin un conocimiento común y un paisaje apropiado, nunca se hubieran generado. En nuestra sociedad actual, la creatividad está relegada a lo individual. Por eso creo que es importante el planteamiento del procomún, como una búsqueda y toma de conciencia de su peso, a pesar y en contra de los mercados de la producción y el arte oficial. Hay que decirlo sin miedo, es un trabajo político. La cooperación, la solidaridad son valores devaluados en el arte actual, pero fundamental en tiempos pretéritos, ahora se educa para el existo del talento individual. Al contrario de en la gestión y en la organización social, en el arte, el talento común, coordinado y colectivo está desacreditado. El discurso dominante es difundido masivamente, sin valorar su importancia colectiva y su finalidad. Los artistas más comprometidos se ven empujados a tener que llevar una doble vida, una al servicio del público que lo mantiene económicamente y otra a sus convicciones. O tratan de ajustar ambos mundos, obteniendo mediocres resultados, a verse obligados a traicionar en parte sus ideales, enredándose en proyectos posibilistas y comerciales, generalmente impuestos y cuya legitimidad es rechazable, cayendo en la resignación y el autoengaño. El artista actual se ve obligado ha hacer concesiones a lo que funciona en el mercado y de producción masiva. El artista es un sometido, un esclavo del mercado similar al trabajador asalariado, su independencia es vendida en el mercado a diferentes cotizaciones, según los vientos y modas que soplen. Por regla general el mercado rechaza a los artistas comprometidos ideológicamente, o sólo valoras la parte que quisieren ver de él. En las formas, todos se sienten independientes, pero muchos viven vinculados a los grupos que los mantienen, y su arte acaba condicionados por estos grupos mediáticos. Unos pocos tratan de vivir independiente de toda presión mediática sólo basados en su talento, pero son los menos.
No existe el talento individual, todos estamos condicionados, por esto es fundamental sentarse en una mesa a analizar estos hechos, no existe el artista puro, que siempre está condicionado, su arte nace condicionado por el repertorio y el paisaje. Para que un creador sea un poco más libre, deber conocer en que entorno se mueve, con qué armas cuenta, cómo funcionan y cuales son sus limitaciones. El artista no diferente del resto de sus congéneres y aflora de ellos. Para conocer sus posibilidades debe saber en qué medida está al servicio del orden establecido, cual es el coste de desligarse de esta sumisión. Hay que escalar dos montañas: el del propio arte, y los condicionados por lo establecido, y sin dejarse de cuestionar que detrás, puede haber otra montaña. Es un asalto continuo de ochomiles, y en algún momento tocará hacer un anuncio, y en el mundo del arte las tergiversaciones crecen como las setas en otoño lluvioso.
La creación no tiene sexo, no es ni buena ni mala, tampoco es libre, sino valorarle subjetivamente, sólo su uso lo torna determinístico. Generalmente el consumismo lo ampara, lo apoya, lo mantiene, encarga las obras. Un artista sólo tiene el arma de buscar su independencia, obligar a que el mercado le persiga, pero esto es arto altruista y dificultoso. Pero es lo más honesto. Lo de fijar un camino constante es opcional, cada uno tiene su estilo y forma. Profundizar a través de una única senda, suele dar buenos frutos, pero también puede producir desmoralización y frustración.
Cuando una creación es relevante y tiene transcendencia, siempre el procomún acaba absorbiendo este hecho, incluyéndolo en su repertorio. El arte es político, y el procomún es dinámico y mutable en el tiempo, en el fondo siempre será imaginación colectiva.
Esta guerra de intereses sólo se da en el presente y el futuro, el pasado lo absorbe todo. Lo complicado es establecer unos resortes que permitan ofrecer la mejor contribución de cada uno para el imaginario comunal. Tenemos la ventaja que no podemos controlar todo, y esto da un margen de maniobras y estrategias infinitas. Creo que la clave del éxito de una sociedad está en que lo público y lo común coincidan, y esto se da en la concepción del procomún. Y es un mandato de todo creador replantearse lo aprendido, la cultura, ya que muchas veces las propias creaciones comercializadas, son los principales instrumentos opresivos que mantiene a la sociedad aletargada, es especial esta de consumo desaforado de ficciones que nos ha tocado vivir. Nunca un creador debe agarrarse a consejos, lemas o directrices, sólo a su independencia. Un artista no es un ser excepcional, todo ser libre es excepcional, en la medida de su grado de libertad, capaz de ser todos, para parecerse a todos. Hoy a la mayoría de los creadores ya no viven un una burbuja elitista de creación, dependen de otros y del mercado, en su mayoría sólo son algo más duchos en la construcción del imaginario colectivo. Los artistas actuales ya no sufren la ingerencia política, como en el pasado, ahora las presiones vienen por lo poderes mediáticos, más potentes, y que ya tiene sojuzgados a los políticos formales; muchos artistas no son conscientes de ello o lo aceptan con resignación vergonzante.

27.05.2010 17:43:01

Alejandro Tejedor wrote:

Sólo quería confirmar mi asistencia a la reunión del día 28

26.01.2010 10:38:20

Laura Fernández wrote:

Hola, Paloma

la reunión es abierta para todos los interesados, hayan estado o no anteriormente participando en alguno de los grupos.

11.01.2010 18:13:21

Paloma wrote:

Hola,
el acceso a la reunión del 14.01 de la que habla Marcos, ¿es libre o está limitado a los que ya configuraron los grupos del laboratorio del procomún?
Muchas gracias,

Paloma.

30.12.2009 01:44:13

Marcos wrote:

Hola Carlos, disculpa el retraso en la respuesta. El 14 de enero a las 19h se celebrará una reunión de todo el laboratorio del procomún y se pondrán en marcha todos los grupos de trabajo.

24.12.2009 10:18:50

Carlos wrote:

Hola,

¿Hay algo planeado para antes del 28 de Enero, o alguna posibilidad de seguir el desarrollo del grupo de trabajo hasta la fecha mencionada? (foros, google groups o similar)

Gracias.

Salud,
C.

09.11.2009 02:25:17










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