Medialab Prado

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Medialab-Prado como Sistema Operativo para la Investigación Cultural

Sistemas Operativos

Advertencia: soy el primero en admitir que utilizar un término importado de la terminología informática para analizar dinámicas culturales resulta perezoso, especialmente desde que cualquier práctica social emergente se ha bautizado como 2.0. También es peligroso, porque mientras que las reglas que definen nuestras posibilidades de acción en el espacio del interfaz hombre-ordenador (desde cómo clasificar la información a cómo copiar y pegar texto o imágenes) se sitúan muy por encima de la capacidad de invervención del usuario, las reglas que definen cómo actúa una institución cultural deben ser mucho más permeables e inestables, y estar sometidas a procesos frecuentes de escrutinio y modificación por parte de todos los agentes implicados en ellas.

A pesar de esto, me parece útil hablar de Sistema Operativo [1] para describir el conjunto de reglas que gobiernan las relaciones entre todos los agentes implicados en la institución; los modos de actuación que son posibles dentro de ella (y por lo tanto, también los que no), y las estrategias y metodologías que ha elegido emplear en sus procesos de trabajo diarios.

Mientras que conocemos a fondo otros Sistemas Operativos con los que estamos familiarizados (el museo, el centro de arte contemporáneo, el centro de producción artística, el museo de la ciencia, el departamento académico), sabemos que la actividad de Medialab Prado no se corresponde con la de ninguno de ellos.  

Intentar dibujar cuales son los principios que componen su Sistema Operativo puede ser útil para entender las maneras en que la institución actúa. También para fijar un modelo que, tengo la impresión, ha operado durante el suficiente tiempo como para consolidarse pero que hasta este mismo proyecto, Pensando y haciendo Medialab-Prado, no se ha intentado delimitar con claridad.

A lo largo de las sesiones anteriores de Pensando y haciendo Medialab-Prado se han lanzado distintas proposiciones que juntas pueden servir para formular este modelo. Una lista de las que me parecen más útiles incluiría los siguientes puntos.

1. Frente a otras instituciones culturales dedicadas a la producción y dotación de servicios para la comunidad artística, Medialab Prado se caracteriza por ser principalmente un espacio para la investigación.

2. La metodología central de trabajo en Medialab Prado es el prototipado como estrategía creativa y discursiva. Esto incluye el prototipado de proyectos y tecnologías, pero también de metodologías y políticas.

3. Medialab Prado es, en varios sentidos, un “colaboratorio”. En un centro de investigación basado en habilitar metodologías de trabajo DIWO (Do it With Others) en que ningún agente trabaja de manera aislada, sino integrándose en procesos colaborativos relativamente horizontales y abiertos. Lo es también por su fuerte carácter trandisciplinar que reúne a agentes que operan en distintas áreas de conocimiento (ciencia, ingenierias, diseño, sociología, activismo, artes visuales, sonoras o performativas).

4. Frente a la investigación que se mide en la generación de propiedad intelectual o industrial, Medialab-Prado está comprometido con la generación de recursos para el Procomún.

5. La voluntad de Medialab-Prado es habilitar comunidades de usuarios híbridas, en las que profesionales y miembros cualificados, junto con un público general no cualificado, se impliquen juntos en dinámicas de participación activas.

Todos estos puntos son más o menos descriptivos y se basan tanto en la observación de lo que ya ocurre como en el deseo de realzar lo que nos gustaría que ocurriese más. Pero me gustaría añadir una proposición, una propuesta posible que podría caracterizar en la construcción de este Sistema Operativo para Medialab-Prado.

Medialab-Prado podría defender que la investigación es en sí misma una forma de práctica cultural que debería estar al alcance de todos. Que existen modelos y formas de investigación que no deben ocurrir en los espacios tradicionales para la investigación (laboratorios y departamentos académicos), sino en condiciones de puertas abiertas y a una distancia más corta de la sociedad. Que junto a producción cultural y exhibición, la investigación cultural -no equivalente necesariamente a la académica- existe como una forma de trabajo que requiere de las instituciones culturales, y que puede ayudar a redefinirlas.


Investigación Cultural / Investigación Híbrida

Fabien Girardin, colaborador de Medialab-Prado en su programa Visualizar, ingeniero informático y diseñador, se define a si mismo como “Investigador Híbrido [2]”. el término denota una insatisfacción con los parámetros que definen la investigación científica dentro de las instituciones académicas; una clase de actividad que, para otro colaborador de Medialab-Prado, Julian Bleecker, se define por ser:

...demasiado conservadora y, a pesar de la percepción común, consta de un delgado barniz de libertad intelectual y creativa por encima de lo que es un negocio lucrativo muy convencional y alérgico a los riesgos, sujeto a las tensiones políticas habituales.

La relevancia del mundo académico es algo que también se me viene a la mente, dado que en teoría me he estado preparando para él. (..) La academia tiene serios problemas por delante si pretende participar de las redes de circulación de ideas, conocimientos, y culturas que existen más allá del cesped de sus campus. Por ejemplo, la insularidad de sus prácticas de publicación [3].

Girardin o Bleecker reclaman que se dejen de ignorar las transformaciones esenciales que se han producido en los procesos de producción de conocimiento, en la investigación como práctica y en el laboratorio como espacio, y que Bruno Latour desgranaba en “The Worldwide Lab”:

La ciencia era lo que pasaba dentro de las paredes en que se trabaja con batas blancas. Fuera de los límites del laboratorio estaba el dominio de la experiencia, no del experimento.

Hoy, todo esto está cambiando. Decir que pronto no quedará nada de este modelo de influencia científica jerárquico y de arriba abajo  sería decir poco.

Primero, el laboratorio ha extendido sus paredes para abarcar el planeta entero. Hay instrumentos en todas partes. Casas, factorias, y hospitales se han convertido en destacamentos de laboratorios. Segundo, ya no necesitas una bata o un doctorado para investigar cuestiones específicas. La barrera férrea entre un “dentro” científico, en el que los expertos formulan teorías, y un “fuera” político, en que los no expertos se rigen por valores humanos, se está evaporando [4].

Para Latour, “una parte crucial de practicar la ciencia es formular las preguntas que necesitan respuesta. Está claro que los científicos ya no están solos en este propósito”.

Creo que la misma conclusión es válida para la investigación en el contexto de la cultura; está claro que los académicos y los artistas no están solos en la tarea de proponer preguntas, realizar experimentos y construir prototipos. La misma frustación que Bleecker y Girardin sienten ante las limitaciones de la academia la hemos sentido otros en el ámbito de las humanidades, especialmente en la Universidad Española.

Hay una clase de investigación en el ámbito de la cultura que exige flexibilidad para trabajar en contextos y registros distintos, y la capacidad de operar entre distintos campos del conocimiento y en contacto con agentes ajenos a su sistema. También poder testear sus propuestas en contacto más constante y directo con la sociedad.

Muy frecuentemente, la Universidad Española no es demasiado buena haciendo eso. Se supone que la Universidad debería ser el laboratorio de la Sociedad, pero muchas veces corre detrás de ella, intentándo alcanzarla. Instituciones como Medialab-Prado tienen la oportunidad de constituirse en laboratorios desde la sociedad, en la sociedad, para fomentar y practicar esta forma de investigación en cultura.


Unidades de Investigación Autónomas

Para defender que existe la investigación como forma de práctica cultural en el contexto más amplio de la sociedad, capaces de alcanzarla desde sus instituciones culturales, es necesario que existan investigadores. Creo que hay argumentos para defender que en nuestro país hay una generación de  grupos independientes, que podríamos llamar Unidades de Investigación Autónomas, que trabajan desde las metodologías de la investigación híbrida, planteando propuestas metodológicas, desarrollando prototipos y lanzando hipótesis a la vez que se situan a un paso de la calle, siempre necesitados de situar el experimento en el ámbito de la sociedad.

Estoy pensando en nombre como los de Platoniq, Zemos98, Yproductions, Bestiario o Basurama, muchos de ellos colaboradores habituales de Medialab Prado. A pesar de operar en ámbitos distintos y trabajar probablemente con fines y objectivos muy diferentes, comparten un conjunto de valores.

¿Cuales serían estos valores? Podemos apuntar unos principios y quizás discutirlos más a fondo:

- Procesos de trabajo en transparente y en permamente “beta”

- Fuerte Metodología transdisciplinar

- Articulación en Red dinámica y efectiva

- Desinterés por diferenciar o distinguir entre producción cultural y proyecto empresarial

- Apuesta por nuevos modelos de propiedad intelectual

El programa Visualizar pretende ser un ejemplo de un modelo posible de investigación cultural que haga posible plantear preguntas que requieren de procesos de colaboración transdisciplinares. Si los orígenes del programa tenían que ver con la emergencía de la visualización de información y las estéticas de los datos, progresivamente ha ido cobrando importancia el valor de la visualización como una metodología, en su sentido más ámplio, para indagar en procesos complejos y posibilitar la presentación de resultados que faciliten la conversación, el debate y la discusión crítica.

A través de validar la investigación como una práctica cultural abierta a la participación de todos los agentes, estamos apostando por una nueva clase de cultura y un nuevo modelo de relación entre todos sus actores: instituciones, usuarios, y productores.

 

1 Más sobre Sistemas Operativos Culturales en la segunda sesión del grupo de trabajo “Arquitecturas de la Cultura del Mañana Mañana” en Medialab Prado. Grabación de la sesión en: http://medialab-prado.es/mmedia/1/1610/1610.flv

2 http://liftlab.com/think/fabien/2008/12/19/on-hybrid-forums/

3 http://www.nearfuturelaboratory.com/2008/04/11/where-to-next-design/

4 http://www.wired.com/wired/archive/11.06/research_spc.html

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