Medialab Prado

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Sesiones de discusión del avance del Plan Estratégico de Cultura del Ayuntamiento de Madrid 2012-2015 (PECAM)

19.09.2012 17:00h - 20:00h

Lugar: Medialab-Prado en Intermediae Matadero Madrid (Paseo de la Chopera, 14 Madrid)

Medialab-Prado celebra unas mesas de debate con motivo de la publicación del avance del Plan Estratégico de Cultura del Ayuntamiento de Madrid 2012-2015 y del proceso de consulta pública abierto para la discusión del texto antes de la publicación de su versión definitiva a finales de año.

 


 

En esta primera sesión se propone hacer una aproximación general al texto y a preguntas de partida como: ¿Qué es un plan estratégico? ¿Cuál es su utilidad? ¿Qué dificultades tiene su implementación? ¿Qué nociones de cultura se manejan en el plan? ¿Qué configura el ámbito de la cultura? ¿Cuáles son sus competencias y su ámbito de actuación? ¿Cuál puede ser su papel en un contexto de crisis? ¿En qué medida la irrupción de las tecnologías digitales e internet está suponiendo un cambio de paradigma? ¿Qué puede suponer esto en los modelos de gestión de los recursos públicos?

En próximas sesiones se abordarán asuntos específicos como el de los modelos de evaluación e indicadores en cultura; la sostenibilidad de los proyectos culturales; y sobre cultura digital e innovación social.

Para iniciar el debate en la primera sesión participan: Berta Sureda, que aportará su experiencia en distintas instituciones públicas; Mar Núñez, que reflexionará sobre la relación entre las administraciones públicas y lo público auto organizado; Adolfo Estalella, que explorará las implicaciones de la aparición de internet y de la cultura digital; y Jaron Rowan, que expondrá el uso que se ha hecho de la idea de las industrias creativas para la construcción de las políticas culturales.

 

Aproximaciones:

>Berta Sureda
>Mar Núñez
>Adolfo Estalella
>Jaron Rowan

 

Berta Sureda

La utilidad de un plan estratégico solo es posible medirla en base a su nivel de compromiso y, por tanto, que ofrezca garantías para su implementación. No debe ser utilizado como herramienta política, sino una herramienta de trabajo y de transformación. Por ello, los únicos planes efectivos son los que contemplan objetivos, acciones concretas, un cronograma, un marco legislativo y un presupuesto que responda al plan. Y que recoja el compromiso de otras áreas o administraciones públicas, dado que el panorama cultural de Madrid no cambiará si no cambian también las políticas educativas o si no se introducen cambios en la legislación que regula las condiciones laborales de los creadores, por poner un ejemplo. El documento actual del PECAM, al que se ha de reconocer un buen trabajo de mapeo y estado de la cuestión, resulta ambiguo a este respecto. Habrá que ver si el proceso participativo lo es de verdad, y el documento final incluye las aportaciones de agentes culturales. Y habrá que ver si el documento definitivo recoge un verdadero compromiso con el tejido cultural, un compromiso a corto, medio y largo plazo (2012-2015 es obviamente insuficiente) capaz de superar los futuros cambios políticos. Y, en referencia al modelo de política cultural que el PECAM defiende, basado en la fomento de la industria cultural, confiemos en que esta participación de la ciudadanía equilibre la balanza hacía prácticas y conceptos como la investigación, innovación, pensamiento crítico, autogestión, prácticas colectivas, software libre…
 

Mar Núñez

¿A qué nos podemos referir cuando hablamos de racionalización, transparencia, o de un cambio de paradigma en el concepto de cultura, al tiempo que se apela a la "cultura de base" como recurso a la crisis presupuestaria de la administración?  

 

Adolfo Estalella

"Otra cultura para otro Madrid. ¿Otra cultura para quién? Notas sobre el PECAM". Adolfo Estalella hace un análisis detallado en prototyping.es.


Jaron Rowan

Analizar cualquier plan estratégico constituye una tarea compleja. En estos artefactos se concentran multitud de voces y voluntades que es necesario ir desentramando para poder de esta manera comprender los discursos que sostienen y promueven. En estos documentos solemos escuchar las intenciones de los equipos de gobierno que los promueven, las voces de los diferentes sectores a los que los planes concierne, los aullidos de los lobbies y agentes privados que buscan preservar sus intereses, los equilibrios que tienen que hacer los redactores que los escriben para que estas diferentes visiones no entren en conflicto y de fondo, los ecos lejanos de la ciudadanía que en general apenas tiene voz en su redacción. A su vez en los planes estratégicos se suelen dar lugar dos de los elementos más importantes de la política contemporánea, por un lado los discursos que nos ayudan a adivinar la política que se quiere promover, pero por otra parte deben estar presente las políticas que van a hacerla efectiva. En el caso del avance del PECAM vemos cómo entre la multitud de voces que congrega se puede ir perfilando una cierta política, pero carecemos de información en torno a las políticas con las que se va a implementar. De esta forma el análisis de este documento será siempre incompleto, puesto que bien es sabido que en ocasiones el sesgo que se crea entre la política y las políticas puede ser muy importante.

Un plan estratégico, por su propia naturaleza, debe consistir en una suerte de ventana hacia el futuro. Un plan estratégico de la cultura de Madrid debería de darnos pistas de cómo será la vida cultural de la ciudad dentro de unos años. En este sentido un plan que no se escriba con la consciencia que tras la crisis que estamos viviendo las cosas no volverán a ser igual, que no comprenda los antagonismos y frustración que se están gestando y cuyo primer estallido fue el 15M, que no perciba el importantísimo papel que va a adquirir la sociedad civil en el control a la clase política y sus aparatos de gobierno, que no sepa valorar las prácticas de gestión y producción autónoma de la cultura o que no pueda dar una solución creíble a la trágica destrucción de lo público, será sin duda alguna un plan estratégico fallido. En este sentido sorprende que el PECAM apueste por categorías que a todas nos empiezan a sonar pretéritas y que han caracterizado un tipo de modelo de crecimiento económico que entendemos ya no tiene lugar. Hablar de ciudades marca, de industrias creativas, del turismo como mecanismo de desarrollo, etc. se hace extraño en un documento que pretende vislumbrar el futuro y no definir los elementos que nos han llevado al actual fracaso económico. Es necesario comprender bien este documento y debatirlo antes de que esta política se transforme en políticas concretas con las que ya no se pueda negociar. 

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