Medialab Prado

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Jara Rocha

Jara Rocha, cursa un máster de Humanidades en la Universidad Carlos III de Madrid y trabaja en Medialab-Prado Madrid en el ámbito de la mediación cultural. 

 

"Comencé a trabajar como mediadora cultural en Medialab-Prado en marzo de 2009, al tiempo que descubría qué son la mediación misma y Medialab-Prado, que hasta entonces sólo conocía como usuaria infrecuente.

Desde entonces, los matices en mi definición de cada uno de esos conceptos (mediación cultural y Medialab-Prado) han ido cambiando, reconfigurando la definición misma al ritmo de la actividad en el medialab. Han sido dos años descubriendo lo que me planteo como una actividad profesional dedicada a la monitorización de la cultura, y esta etapa me ha aportado la posibilidad de hacer una monitorización aplicada a un contexto y una comunidad de usuarios muy concretos (en términos tanto espaciales como temporales). Ha sido una formación de “mediación cultural en y para Medialab-Prado”. Luego el reto sería aplicar ese aprendizaje a otros proyectos, con sus contextos y comunidades particulares (teniendo además en cuenta que desde Medialab-Prado la mediación se ha planteado hasta el momento como una actividad efímera desempeñada por un equipo en prácticas en constante renovación).

Y quiero hacer hincapié en esa idea de la monitorización porque a menudo es una parte de la mediación cultural que queda desatendida, y que en mi opinión es crucial para poder desarrollar una buena comunicación y lograr un acercamiento efectivo del proyecto a la comunidad de usuarios. Si una institución no mira hacia afuera para buscar procesos, figuras y metodologías, no tendrá las herramientas necesarias para presentarse de forma óptima a su comunidad y activar procesos para que se den las mejores condiciones posibles de generación de conocimiento. Así pues, he entendido que el medidador cultural no sólo es una persona que está en la sala atendiendo a las dudas y necesidades de los usuarios del espacio, sino que también es alguien que debe salir, estudiar otros modelos, aprender de otras propuestas, para ir implementando novedades en la institución. En términos biomédicos, podría decirse que un medidador cultural es un poro que hace de catéter en la membrana flexible que separa el dentro (organismo cultural) y el fuera (ecosistema) en que trabaja; así, la mediación es una deble vía de acceso y salida de ideas, propuestas y, en definitiva, pensamiento.

Además, he desarrollado labores de coordinación de otros proyectos y grupos de trabajo dentro de -o vinculados a- Medialab-Prado: LabtoLab, Viernes Openlab, grupo de Género y Tecnología, MásterDIWO. Esto me ha ayudado a participar desde otros puntos, y así entender el proyecto de forma quizás más completa. En conjunto, lo he vivido como una experiencia estupenda de aprendizaje intensivo.

Supongo que al final de mis prácticas la reconfiguración de aquella definición seguirá en marcha, así que deberé volver a estos párrafos para editarlos y así continuar ese devenir catéter que he experimentado con la mediación cultural en y para Medialab-Prado."

Jara Rocha

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